(Rinitis, faringitis, anginas, etc)

 El cambio de tiempo siempre conlleva a que nuestro organismo quede en algún momento en una especie de transición, en la que es más propenso a tomar ciertas enfermedades estacionales.rinitis

Por otro lado, los primeros fríos hacen que aparezcan las calefacciones, exageradas muchas veces y sobre todo la falta de ventilación de los ambientes donde se concentra gente, por ejemplo, nuestros niños en las escuelas.

A ello se suma que -para el centro del país- es la época seca, que se agudiza hasta fines de invierno o primavera.

Prevenir ante estos factores nos llevará a no enfermarnos o hacerlo menos o muy superficialmente. Lo primero, levantar nuestras defensas, vitamina C, muchas frutas de estación y el propóleos como inmunogenético.

Lo segundo, no abrigar en demasía y ventilar correctamente todos los ambientes, todos los días.

Por la sequedad del ambiente, se resecan las mucosas, se irritan y allí comienzan muchos de nuestras “enfermedades de invierno”. Ya no existen estufas con el tachito con agua encima, eso humidificaba los ambientes, pero hoy se consiguen por poca plata los humidificadores de ambientes que mantendrán una atmosfera sana en nuestros hogares, al menos durante el sueño. Lo otro, es fácil y barato: Gotas nasales de agua a cada rato. Solo para humedecer y mantener normales nuestras mucosas. Que no se irriten, lastimen y terminen en enfermedades infecciosas agudas.

Recordar que nuestro cuerpo funciona como el radiador de un auto: Solo maneja la temperatura si tiene suficiente agua. En invierno pareciera haber menos sed, bien, habrá que obligarse a tomar líquido. Correctamente hidratados se acaban los friolentos y el cuerpo puede manejar bien las diferencias de temperatura.

Si pese a las prevenciones igual nos tocara caer enfermos, en ese caso recordar nuevamente que el propóleos también es antibiótico y cicatrizante, ideal en anginas, faringitis, disfonías y en gripes por su efecto antiviral y antioxidante. No tiene contraindicaciones y además levanta todo el estado general.

Si el verano no se va, pensemos en el Dengue, pero sin verlo como catástrofe. Sin mosquito no hay enfermedad, entonces no busquemos soluciones mágicas ni estatales (que no llegarán o lo harán tarde), en el mercado hay multitud de repelentes e insecticidas. Seamos culpables de un “mosquiticidio” pero cuidémonos.

Es importante saber que el mosquito del Dengue gusta de posarse sobre pastos, medianos a altos. Si hay pasto corto ya habrá menos. El mosquito del dengue es diurno, pica de día, preferentemente a la tardecita. Manejemos nuestros horarios para no exponernos innecesariamente.

Dr. Julio Cesar Díaz

Ir a la sección “Artículos