Este tema ya es algo más complejo, porque recuperar la salud no depende totalmente del mejor tratamiento; sino en gran medida de lo que estemos dispuestos a hacer por nosotros mismos. Quien busque en un medicamento la solución a su problema de salud, está equivocado. El mejor tratamiento es sólo una de las patas en donde debe apoyarse el total.

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Los productos de la colmena a más de dejar el organismo en buenas condiciones para su recuperación, tienen efectos directos e indirectos que son muy notables, sean como antibióticos naturales, antiparasitarios, hipocolesterolémicos, hipoglucemiantes, hipotensores, analgésicos, etc. Que se combinan para lograr buenos resultados en un sinnúmero de enfermedades, a modo de ejemplos, algunas de ellas: pero antes, recordar:

Los productos de  la colmena no curan nada. Solo son las mejores herramientas para que cada uno sea el arquitecto de su propia curación.

Hipertensión Arterial con o sin hipercolesterolemia. El propóleos actúa bajando los niveles de grasas de sangre, limpiando las arterias y estimulando la circulación por un lado. Es decir, haciendo más eficiente el sistema y preservándolo a futuro. Por otro lado, al mejorar la elasticidad de las arterias promueve una disminución de la presión arterial que será casi como una normalidad, lo que implicaría dejar el propóleos sin posteriores subas de presión arterial.-

Artrosis, reumas, artritis y otras osteoarticulares similares. En estos casos se detiene el proceso de la enfermedad al corregir el sistema inmunitario (enfermedades autoinmunes). En muchos casos se logran recuperar aunque sea parcialmente articulaciones dañadas, al estimularse la circulación y poner en movimiento los mecanismos de autoreparación. Esto trae aparejada una mejor calidad de vida ya que mejora la movilidad y función. Esto se logra con el uso combinado del veneno y propóleos. Asimismo, no es de despreciar el efecto analgésico del veneno, muy superior a la mayoría de los analgésicos de línea. Esta analgesia suele ser el único objetivo de la persona que sufre.

Diabetes: El propóleos es un hipoglucemiante de efecto duradero, ya que estimula al páncreas a producir insulina. El veneno de abejas logra en muchos casos la corrección de la diabetes. Siempre es bueno hacer la salvedad de que cada diabético tiene una manera distinta de vivir su enfermedad como así también el origen de ella. En toda enfermedad se deberá ver el caso individual siempre.

Gastritis y úlceras: Tanto el propóleos como la miel son cicatrizantes y antibióticos contra el Helicobacter pilory, siendo además el propóleos un disminuidor de la secreción ácida del estomago y buen anestésico del mismo. Teniendo en muchos casos efectos curativos.

Infecciones crónicas o agudas: En mayor o menor medida, los productos de la colmena son antibióticos naturales, siendo el más versátil el propóleos. Su efecto antibiótico se manifiesta incluso contra muchas bacterias resistentes a antibióticos de línea. Asimismo su efecto antibiótico se refuerza por el inmunomodulador, lo que disminuye la probable aparición de resistencia y recaídas. El propóleos no produce disbacteriosis y diarreas como los antibióticos de línea, tampoco altera el equilibrio de la flora por lo que no hay predominio de hongos a posteriori del tratamiento.

Asma y alergias: Fuera del efecto antialérgico, expectorante y broncodilatador del propóleos, hay que considerar que gran parte de estos problemas son parasitosis incorrectamente diagnosticadas, o mejor dicho, no diagnosticadas. El propóleos es antiparasitario y en los casos que son genuinos no solo actúa a nivel broncopulmonar, sino también en reacciones alérgicas a nivel de piel; sin los malos efectos de los corticoides.

Cáncer: El veneno de abejas tiene sustancias que matan selectivamente a las células cancerosas y/o anormales. Fuera de esto levanta las defensas para que el organismo pueda ocuparse del problema. Es analgésico y levanta el estado general, dando calidad de vida en los casos en que no hay solución.

Esclerosis: También en estos casos el veneno se constituye en una alternativa eficiente, si bien no se puede hablar de curaciones, es mas eficiente y sin las contraindicaciones de los tratamientos de línea.

Dermatitis y cicatrizaciones: El poder cicatrizante del propóleos, se combina con su capacidad antialérgica en el tratamiento de los problemas de piel.

Bucodental: El propóleos no solo actúa como antibacteriano, impidiendo las caries, sino también despegando la placa bacteriana e impidiendo la formación de la misma. Mejora el aliento y es sumamente eficaz en aftas y gingivitis.

Micosis: Las micosis, sobre todo en pies suelen ser un problema frecuente pero de fácil tratamiento con propóleos. 

Síndromes raros: Cuando se habla de enfermedades de dudoso origen o síndromes poco frecuentes, donde al no conocer su origen también desconocemos su futuro y tratamiento; la capacidad del veneno de “obligar” al organismo a proceder correctamente es la herramienta más válida de trabajo.

 

No se debe pensar que los productos de la colmena tienen estas pocas aplicaciones. Solo se han puesto de ejemplos los motivos de consulta más frecuentes por parte de los pacientes.